PRESENTACIÓN

sábado 6 de marzo de 2010



Hoy, dia seis de marzo del año de gracia del dos mil diez, comienzo a editar éste blog que pretende ser un punto de encuentro entre familiares, amigos y conocidos -se prohibe expresamente la entrada a los enemigos-, todo ello con el buen deseo de cultivar aficiones literarias, políticas -incluidos los chismorreos de ésta índole-, artísticas y demás actividades que puedan interesar a la generalidad de los colaboradores y personas interesadas en éste blog.
¡Bienvenidos a todos! Y que la diosa Fortuna nos ilumine en ésta nueva tarea que con ilusión emprendemos.
ÁNGEL LARROCA DE DOLAREA

martes, 25 de enero de 2011

GARBANZOS CON BOGAVANTE

O

POTAJE DE VIGILIA CON TROPEZONES DE LEGUMBRES, LANGOSTINOS, CAYENA, SOBRE UNA BASE DE SOPA VASCA Y BAJO UNA PAREJA DE BOGAVANTES


A mi querida amiga Carmina para que se de cuenta que mi sapiencia da para todo, incluso para meterme a cocinilla. Le dedico esta receta con todo cariño y deseando que pronto la pueda tomar totalmente recuperada de su peqeña dolencia. Un abrazo, ÁNGEL

INGREDIENTES PARA SEIS PERSONAS:




2 Bogavantes –como su propio nombre indica.

1. K y ½ de garbanzos –como también su propio nombre indica.

1.K. de langostinos – pueden ser congelados.

½ K. de mejillones.

½ K. de chirlas.

6 cayenitas – como indica el nombre del potaje.

4 zanahorias medianas.

1 cebolla grande – de las que te hacen llorar.

4 dientes de ajo – naturalmente finos y de Chinchón.

Poco de sal.

Poco de pan rayado

2 vasos de agua de aceite de oliva de la Cooperativa Virgen del Rosario de Chinchón.

Agua reservada para cuando se necesite.



CONFECCIÓN ESMERADA.

La noche anterior se colocan los garbanzos en una olla con agua.

El día de la confección en una olla, con un poco de agua y una vez limpiados, se cuecen, al vapor los mejillones y las chirlas. Una vez que se abren se retiran de la olla y se reservan. El líquido de los mismos también se reserva en un recipiente.

Una vez limpia la olla anterior se coloca agua del grifo, en abundancia, para cocer los langostinos. La forma de cocción es dejar cocer el agua y se van introduciendo los langostino. Una vez que vuelven a cocer se espera 1´y ½´ y se retiran de la olla a un plato cercano. Cocidos todos se pelan y las cabezas y las cáscaras se vuelven a introducir en la olla. Así se dejan cocer, añadiendo algo de agua durante bastante tiempo. A esa agua se le añade, pasada por el colador, el agua de los mejillones y las chirlas.

Simultáneamente a estas operaciones se prepara una cazuela con aceite de Chinchón. Con anterioridad se han partido en trozos finos la cebolla, las zanahorias y los dientes de ajo. Se van introduciendo en la cazuela la cebolla muy picadita, después la zanahoria y por último los dientes de ajo y las 6 cayenitas. Una vez debidamente fritas se retiran a una túrmix y se añade un poco del líquido de la cocción de los langostinos para ser trituradas. Terminada la función se introducen en una gran olla para seis comensales mínimo.

En la cazuela, con el aceite, se fríen las cabezas y las cáscaras, apretando de vez en cuando con una cuchara de madera. Una vez fritas se introducen en la túrmix, con un poco de agua de la cocción y se trituran. El líquido pastoso se introduce en la olla grande pasado naturalmente por un colador. Al líquido de cocción de los langostinos se le añaden los bogavantes para que se cuezan durante veinticinco minutos. Una vez cocidos se introducen en la olla grande y se añade el agua de cocción, pasada por el colador. También se añaden el 1K. y ½ de garbanzos y se dejan cocer a fuego lento durante 1 Y ½ o 2 horas.

Tenéis que cuidar la sal, ojo probarlo de vez en cuando. Son aproximadamente 70 gr. de sal por cada litro de agua.










domingo, 16 de enero de 2011

¿PRIMARIAS EN LA LEY DE PARTIDOS POLÍTICOS?

Ahora se le llena la boca a todo el mundo sobre el ejercicio de democracia interna en los Partidos. ¿Lo quiere ahora Paco Álvarez Cascos? Pues cuando fue Secretario General del Partido no dijo ni hizo nada por fomentarlas. También Esperanza Aguirre y los suyos han estado preconizando dicho sistema como una novedad, pero tampoco han hecho nada por fomentar las primarias. El único que ha hablado en serio sobre las "primarias" es el que suscribe, y lo hizo hace más de catorce años y consta en las hemerotecas, concretamente en "Tribuna Abierta" del diario ABC del 11 de mayo de 1998. Dicho sistema debería constar como obligatorio en la Ley de Partidos Políticos, pero para ello se necesita la voluntad indubitada de los dos principales partidos, y no parece que estén por la labor.




¿PRIMARIAS EN LA LEY DE PARTIDOS POLÍTICOS?


Hace más de dos años escribí un artículo instando la modificación de la Ley de Partidos Políticos. Manifestaba en el mismo la conveniencia de que, para la elaboración de las listas electorales, se debiera exigir a los partidos políticos la asamblea de la totalidad de sus afiliados. Era en definitiva una apuesta por lo que hoy conocemos como “primarias” o previas a la presentación de candidato al electorado municipal, autonómico o nacional.

El tema ha sido puesto en el candelero de la actualidad política por el Partido Socialista y ha despertado un gran interés, no sólo en los responsables de los medios de comunicación, sino entre figuras destacadas de las diversas opciones políticas que han mostrado cierta conformidad o al menos preocupación sensible al sistema.

Hay que censurar, por el contrario, al Partido Socialista que de manera frecuente muestra unos criterios cuando está en la oposición y otros muy distintos cuando ejerce funciones de gobierno. Tampoco estoy convencido de que mantenga el criterio de realizar primarias en aquellos sitios donde gobierna. Tuvo oportunidad de hacerlo cuando obtuvo, durante muchos años, la mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados y la tiene hoy, desde la oposición, presentando la oportuna proposición de ley. Piénsese que aunque carezca, por sí solo, de la mayoría necesaria en el Congreso para llevarla a buen fin, tendría, sin duda, el respaldo generalizado de la opinión pública y con él, el de otras fuerzas políticas parlamentarias.

Ahora bien, ¿quieren los dirigentes de los partidos políticos este novedoso e ilusionante sistema a nivel legislativo? Me temo que no. Una cosa es plantearlo ocasionalmente y por razones, si se quiere, de oportunidad política y otra muy distinta que estén dispuestos a plasmarlo normativamente y con carácter obligatorio.

Aunque los partidos políticos son piezas fundamentales del estado social y democrático de derecho en el que se constituye la Nación española y deben acomodar su comportamiento, por imperativo legal, a un funcionamiento de socrático, la experiencia nos demuestra que tal obligación, obvia y necesaria, se elude con más frecuencia de lo que sería deseable. No debemos contribuir a convertir los partidos en oligarquías políticas, debemos evitar que las personas que han llegado a su dirección los consideren como cosa propia manejable a su antojo y fidelidad. Deben ser, como dice nuestra Constitución, el instrumento fundamental para la participación política y cauce para la formación y manifestación de la voluntad popular.

Para cualquier jurista es inimaginable pensar que en cualquier asociación humana se tomen las grandes decisiones sin la convocatoria y anuencia de sus miembros. Por tanto, me parece de derecho natural que se convoque a la militancia de los partidos para decidir qué personas han de representarles en unas elecciones. Tienen los políticos – como diría Rousseau – la obligación de descubrir la ley, que no crearla a su voluntad, porque descubrir supone encontrar lo que estaba ignorado o escondido, mientras que crear es producir algo de la nada. Eugenio Vegas Latapié, en su discurso de ingreso en la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, haciendo referencia a este pensamiento rusoniano decía: “Newton descubrió sin duda la ley de la gravitación universal, pero no puede decirse que la creó. Existía desde que el mundo es mundo…”. Lo creado va aparejado a lo artificial, mientras que lo descubierto va íntimamente unido a lo natural.

Descubramos, pues, la necesidad de modificar la actual ley de 4 de diciembre de 1978 de Partidos Políticos; esa norma excesivamente escueta- consta de seis artículos, una disposición transitoria y dos finales .- que no cumple , a mi juicio, , las necesidades que la sociedad actual reclama. Impongamos a los partidos políticos unos modos de actuar más democráticos. Exijámoslos la convocatoria de asambleas de afiliados para la elaboración de las listas de los que nos han de representar en unas elecciones. Fomentemos la participación de directores políticos sin que ello produzca posteriores consecuencias traumáticas; el vencido no es un adversario, es un compañero de afiliación que tuvo derecho a presentar su opción política y no merece, por el hecho de no haber obtenido la victoria, la defenestración política; pero admitamos con lealtad el triunfo del compañero. Seamos conscientes de la necesidad de una pluralidad ideológica en el seno de los diferentes partidos.

Mucho nos queda por andar en este sendero democrático, admitamos con naturalidad estos básicos derechos de los militantes que aportarán además diversas ventajas: la primera de ellas es que habría una mayor participación del ciudadano en la cosa pública, a través de la afiliación al partido que más se aproxime a su convicción. La segunda de ellas, es que se produciría más confianza en el electorado, puesto que si no quieren militar en un partido, al menos, sabrán que los candidatos han sido elegidos por un importante número de ciudadanos que los conocen. Y la tercera, que no se le escapa a nadie, es que mediante esta participación para elegir a los candidatos, aumentaría el número de afiliaciones y, por consiguiente, mejoraría la tan necesaria financiación de los partidos.


Pero dispuestos a modificar la Ley de Partidos Políticos, se podrían introducir otras tan importantes como la expuesta. La actual Ley establece la condición de depositar los estatutos de los mismos en el registro que al efecto existe en el Ministerio del Interior, pero dicha medida cautelar obedece más a la posibilidad de negarles personalidad jurídica porque se puedan deducir indicios de ilicitud penal en los fines del partido, que a la mera conveniencia de la publicación de las normas por las que se rige. Es fundamental para la protección de los derechos de los afiliados la inscripción y publicación de las normas estatutarias de los partidos.

A los efectos de la protección de los derechos de los militantes será conveniente la creación de un procedimiento judicial sumario que pudiera revisar las resoluciones antijurídicas que se produzcan dentro del seno de los partidos, con posibilidad cautelar de suspenderlas en garantía del derecho del impugnante.


Los Comités de Disciplina deberán ser órganos independientes de los ejecutivos. Podrían asumir la resolución previa de los recursos que se presenten antes de acudir a la jurisdicción ordinaria. Sería necesario que sus miembros fueran elegidos directamente por los afiliados y sus componentes, para una indispensable independencia, no pudieran ostentar cargos electos.

La elección de los cargos directivos del ejecutivo se tendría que realizar también en Asamblea de Afiliados y nunca mediante el sistema de compromisarios. Deberían ser elegidos mediante un sistema de listas abiertas o bajo un sistema mixto en las que los candidatos en lista cerrada sean menos que los que se presenten por listas abiertas.

No deberá permitirse ninguna norma estatutaria que limite la libertad de expresión, sin perjuicio de las responsabilidades penales o civiles en las que puedan incurrir aquellos afiliados que se extralimiten en sus declaraciones. Estos apuntes y otros más se pueden plantear sobre estos temas y que son, a mi entender, necesarias modificaciones de una ley que establece el cauce y manifestación de la opinión pública. En manos de los partidos queda la posible regulación. Esperemos de ellos que sepan estar a la altura de las circunstancias.




NOTA DEL AUTOR

A más de 12 años de la publicación de éste articulo no se ve voluntad política en ninguno de los principales partidos para involucrarse en la democratización de sus normas internas porque, en definitiva, del ciudadano lo único que les interesa es que cada cuatro años introduzcan el nombre de su opción política en las urnas electorales.

ÁNGEL LARROCA.


martes, 11 de enero de 2011

EL TUNEL DE SERRANO

Añadir leyenda
   Ángel Larroca vestido de Concejal de Madrid

Se ha inaugurado en parte la remodelación de la calle Serrano.


El primer proyecto de remodelación de esa calle, que consistía en la construcción de un túnel desde la calle María de Molina hasta la plaza de la Independencia, fue de un humilde Presidente de Junta Municipal, llamado Ángel Larroca; es decir, del que suscribe. Y por humilde o, probablemente, por ser simple Presidente de Junta Municipal, el ideólogo del proyecto, no se ejecutó éste en su debido momento.

La idea surgió cuando el Alcalde, José María Álvarez del Manzano, delegó en mi persona la Presidencia de la Junta Municipal del distrito de Salamanca, entre los años 1991-1995. Añoraba yo recuerdos infantiles de un vecino, de dicho distrito, que se sentaba en el bulevar existente en dicha calle, con mi padre, consumiendo una bebida novedosa e importada de Estados Unidos, denominada Coca-Cola.

Cuando con el asesoramiento de los técnicos de la Junta Municipal tuve un preproyecto, estuve dudando entre consultar con el Alcalde o lanzarme directamente a difundir públicamente la idea. Llegué a la conclusión de que si consultaba con José María el proyecto no se realizaría nunca, no porque a éste no le pudiera gustar la idea, sino porque tuvo la virtud de delegar sus funciones entre los miembros de la lista de sus concejales, y yo no era el responsable de Obras e Infraestructuras. Pude consultar con el administrador de esa Área, pero si lo hacía se habría convertido en su proyecto y no en el mío. Y no lo hice porque medité filosóficamente cuales son los motivos que llevan a una persona normal a dedicarse a una actividad que produce frecuentemente muchos disgustos y que se llama política, y llegué a la conclusión de que son muy diversos: servicio a la comunidad, ambición política, renombre, y para algún que otro indeseable ambición económica. Descartado por mí este último motivo, justificaban los tres restantes el fundamento de mi inclusión en esa actividad anormal y me preguntaba del por qué, en los partidos políticos, se justificaba exclusivamente esa legítima ambición en la persona que lleva el número uno de la lista; pero lo más grave es que el que ha tenido ese privilegio, no tiene el menor sonrojo en espectarte, que: - “Aquí no hay más ambición que la mía”. Y los demás a tragar. En definitiva, un sentido patrimonial del cargo, que debería desaparecer.

Pues bien, sin encomendarme ni al Alcalde ni al Diablo, un día que se estaba exponiendo a la Prensa algunas importantes obras del Campo de las Naciones, en un apartado, comuniqué a los periodistas el proyecto. Naturalmente se hicieron eco de él todos los medios de comunicación. La idea gustó, y llegó a decirme el responsable de Urbanismo, Ignacio Echeverría: - Oye, Ángel... Todo el mundo me pregunta por el túnel de Serrano. Vamos a tener que hacerlo. No sé si Nacho exageró su consulta, pero lo que sí es cierto es que el primer Teniente de Alcalde, Luis María Huete, en alguna de las encuestas que encargó, le dio como resultado que la obra preferida por los madrileños era el túnel de Serrano, por encima de la remodelación de la plaza de Oriente.

El Alcalde, desechadas ciertas reticencias, me apoyó en el proyecto y lo digo con absoluta objetividad, ya que no le debo más lealtad que la que se produce por la antigua amistad entre su padre y el mío, que estuvieron destinados juntos en la Abogacía del Estado de la entonces Dirección General del Tesoro Público y Clases Pasivas, e intentó poner en marcha una Comisión al efecto, que se reunió un par de veces, y que terminó por desaparecer porque el responsable del Área no estaba interesado en la obra. Y pasado el tiempo, tengo que reconocer que la actitud de José María le enaltece porque tenía la obligación de delegar sus funciones en sus concejales y lo quiso, y las delegó, con todas sus consecuencias, y yo no era el responsable de Obras e Infraestructuras.

Mucho había cambiado esa calle de Serrano desde los años 50 y mucho más desde que la diseñó el malagueño José de Salamanca y Mayol, Marqués de Salamanca y Conde de los LLanos. De salir y entrar de los edificios situados en ella: calesas, tílburis, landós e incluso coches de punto, con sus caballos enjaezados al mejor y competitivo lujo a tronar y humear entre los zaguanes los tubos de escape de impresionantes automóviles importados de Alemania, Italia, Reino Unido, Francia y Estados Unidos. Esas joyas automovilísticas, de antaño, hicieron incompatible su presencia con el confort y tranquilidad de un bulevar. Y éste, un mal día desapareció.

A partir de los años 60 se produce el antecedente de lo que hoy representa esa zona; grandes firmas comerciales establecen sus sedes en la calle Serrano y comienza a identificarse la misma como el eje comercial más distinguido de la Capital. Serrano es todavía, en esa época, centro de reunión y entretenimiento de la gente joven, los denominados “Niños de Serrano” que en los pocos bares que quedaban entonces, hacían ostentación de riqueza o aristocracia con frases tales como: - “No te doy la mano porque me huele a volante” o – “Esta mañana he coronado Perdices a 120 con el Lincol verde del abuelo” o, para pedir fuego, lo solicitaban diciendo: - “Maruuucha ¿Me incineras el cilindrín?” Hay que aclarar, para defender la honestidad y buenas maneras de esos “niños”, que la frase se dirigía a Marucha sin ninguna doble intención. Era también frecuente saludar a las amistades femeninas de la siguiente guisa: - “Os quiero a todas, menos a ti mooonstruo”. Naturalmente, la “mooonstruo” era la niña de sus ojos.

En estos años, la calle de Serrano es la columna vertebral de un gran centro comercial, a la que afluyen, desde la calle de Diego de León hasta la calle de Alcalá, numerosas vías en las que se han instalado potentísimos comercios. Ya no es sólo la calle Serrano el gran centro comercial. Su influencia se ha extendido prácticamente hasta la calle del Príncipe de Vergara y ello requiere un tratamiento urbanístico singular que parta de la idea de recuperar la calle para el viandante; con el objeto de que disfrute paseando alrededor de esos comercios, lo que no debe suponer, en ningún caso, la absoluta peatonalización de la misma.

El proyecto del túnel transcurriría, como he dicho anteriormente, desde la calle de Diego de León hasta la calle de Villanueva y estaba proyectado para ubicar diferentes plantas en las que se hicieran compatibles la circulación, el aparcamiento e incluso los almacenes de las diferentes tiendas que en la vía pública existiesen. Respecto al tránsito rodado, el túnel debería encauzar la circulación de norte a sur, en vía de imposible supresión. La necesidad de aparcamiento subterráneo en la zona es esencial para el residente, en un sentido amplio del concepto; debería conceptuarse como tal no solamente a la persona física vecina del entorno, sino también al comerciante, para la utilización del aparcamiento de sus empleados y clientes. La conexión subterránea de espacios, para almacenar, con las tiendas existentes en la superficie, permitiría aumentar los metros cuadrados de exposición y venta de las mismas, y con ello la facilidad de financiación del propio túnel.

El túnel tendría que ser proyectado en consonancia a la zona donde transcurriría, por lo que no podría ejecutarse con mentalidad convencional, sino apostar por conciliar la utilidad y el arte; los mejores escultores deberían ser convocados para diseñar su entrada y salida, y los más prestigiosos urbanistas para remodelar su superficie, que debería proyectarse con la estrictamente necesaria circulación de vehículos.

Pero ésta no es mi remodelación, adiós al túnel. El proyecto me parece pobre y carente de ambición. No sé si el pliego de condiciones limitó las posibilidades de los proyectistas, pero creo que se ha perdido una importante oportunidad de crear un gran centro comercial al aire libre para disfrute de los madrileños y de los que nos visiten, incluidos los ecologistas que quieran sentarse en las terrazas de los bares vestidos de Federico Martín Bahamontes.

                                          C/ Serrano a principios del S.XX










domingo, 2 de enero de 2011

LA RABIETA DE CASCOS

Paco Álvarez Cascos se ha cogido una rabieta y se ha dado de baja del Partido donde ha militado toda su vida. Bueno, tampoco era tan antiguo. Solamente desde 1989. Hay muchos que le llevamos varios trienios. Probablementen haya sido su primera contradicción política el hecho de no poder presentarse como candidato del PP al Principado de Asturias. Paco era querido y odiado entre los militantes de Alianaza Popular de Asturias. Porque realmente la popular y verdadera trabajadora en el Partido fue su primera mujer y al separarse de ella obtuvo una gran contestación de la milicia aliancista asturiana. Pero que esa rabieta hubiera provenido de un advenedizo ucedero o un paniaguado liberal, lo puedo comprender. Pero de un militante procedente de Alianza Popular, eso no lo admito y menos admito el que haya realizado declaraciones públicas en perjuicio de los presumibles buenos resultados electorales que se avecinan. Hay que dejar entrar a otras generaciones. Ya estamos mayores, querido Paco, y no estamos ejerciendo la política en paises estatalistas del este de europa. Deja el agua correr y que sean nuevas generaciones las que ocupen nuevos puestos de responsabilidad, puesto que si no lo hacemos así, nos llamarán jocosamente: "jóvenes promesas".
Bienvenido a la excedencia política.

ÁNGEL LARROCA

martes, 23 de noviembre de 2010

CARTA AL SR. ARZALLUS

Éste artículo, que se publicó en "Tribuna" del ABC, el día 6 de febrero de 2002 tenía como claro fundamento cachondearme del Presidente del Partido Nacionalista Vasco, Sr. Arzallus. Tuvo bastante éxito entre los lectores y se comentó mucho en la Casa Real. 

*SANCHO EL MAYOR





CARTA AL SR. ARZALLUS PRESIDENTE DEL P.N.V.





Estimado Presidente:

He leído con satisfacción, en los Medios de Comunicación, la noticia de que la Asamblea de Municipios Vascos va a homenajear a Sancho III El Mayor como “primer Rey de Euskal Herría”. Importante decisión de esa Asamblea de Municipios, ya que puede suponer el reconocimiento institucional, por parte de los ciudadanos que vuestra señoría representa, del reino de Euskadi.

Mas, la constitución de un reino independiente exige, sin lugar a dudas, el restablecimiento o la instauración de la figura de un monarca, que pueda representar a la Corona de Euskal Herría. Dicho pretendiente, para respetar el fundamento y esencia del sistema monárquico, deberá ser descendiente del gran Sancho El Mayor, y se me ocurre que puede plantearse, ante el parlamento de Euskadi, un proyecto de Ley, presentado por el Gobierno de esa Nación, en que se establezca la sucesión, a título de rey, de su jefatura. Pero como conviene dejar los asuntos “atados y bien atados”, le propongo que el proyecto de Ley sea flexible, en beneficio de los intereses de la magistratura personal que su señoría ejerce, y sin renunciar al sistema hereditario, pueda establecerse:

Que la forma política del Estado de Euskadi sea “la Monarquía tradicional, católica, social y representativa”.

Que hasta el fallecimiento de su Señoría, usted, Javier Arzallus, ostentará la Jefatura del Estado, como Caudillo de Euskal Herría y Generalísimo de los Gudaris de Euskadi.

Que en virtud de esa magistratura excepcional, por personal y vitalicia, pueda designar, en vida, sucesor, a título de rey, a persona de “estirpe regia” – No se especifique si la estirpe regia deba de ser próxima o remota por lo que más adelante le propondré -.

Que en caso de que a su fallecimiento no haya usado de la prerrogativa de designar sucesor, se nombre un Consejo del Reino de Euskal Herría, a fín de que designe la persona regia que le suceda a título de rey, compuesto por los miembros siguientes: el Presidente del Parlamento de Euskadi, el Arzobispo Monseñor Setién y el Inspector-Jefe de la Ertzainza, que asumirán temporalmente los poderes de la Jefatura de Euskal Herría.

Que el designado, antes de tomar posesión de la Corona, jure, ante el Parlamento de Euskadi, guardar y hacer guardar fielmente las enseñanzas de nuestro Gran Padre: Sabino Arana.

Pues bien, como sabe su Excelencia, Sancho Garcés III, conocido como Sancho El Mayor, fue Rey de Pamplona, de Aragón y del territorio de Sobrarbe-Ribagorza y por su testamento – con el sentido patrimonial de la época – repartió sus territorios entre sus hijos. Así, al ruin García, el primogénito de los hermanos, le legó el reino de Pamplona; Fernando adquirió, a través de su madre, la Condesa castellana Mayor, el condado de Castilla; Ramiro, el más noble de los hermanos, obtuvo el condado de Aragón y al pequeño, Gonzalo, se le adjudicó el territorio de Sobrarbe- Ribagorza.

Mas todos los hijos de Sancho, a excepción de Ramiro, fueron indignos de obtener sus respectivos legados, ya que cuéntase en la leyenda que acusaron a su madre, doña Mayor, de adúltera, con el sólo fin de considerar al Rey Ramiro: ilegítimo. Mas éste, sagaz y valeroso, “se ofreció a batirse contra cualquier hombre en defensa de la Reina”, con lo que logró el restablecimiento del honor de doña Mayor.

Al noble de Don Ramiro le sucedieron, por orden cronológico hasta el siglo XIII, Don Pedro I (1044-1104); Don Alfonso I, hermano del anterior (1104-1134); Don Ramiro II el Monje (1134-1137), que aceptó la Corona y contrajo matrimonio con Inés de Aquitania, exclusivamente por razones de estado. Fruto de este matrimonio, sucedió en la Corona al Monje, Doña Petronila (1137-1164), que casó con Ramón Berenguer IV, Conde de Barcelona, a la que sucedió Alfonso II el Casto (1164-1196); Pedro I (1196-1213) y a éste último, Don Jaime I (1213-1276).

Con ocasión de entrevistarse el Rey don Jaime con el Rey de Castilla, se hospedó, en el valle del Murguía a orillas del Zadorra, en la casa o torre de un pariente suyo, Don Fortún Saez de Salcedo, Señor de Ayala, y del linaje de los condes de Castelby y de los reyes de Navarra y de Aragón; contaba como ascendientes a Fernán González, Señor de Álava y primer Conde de Castilla; Sancho el Mayor y Ramiro I de Aragón. Era jefe del bando oñacino y Pariente Mayor en aquellas tierras alavesas y andaba siempre a la guerra con el Señor de Ulivani-Gamboa; cabeza del bando que de ésta última tomaba nombre.

Luego de almorzar, mandó Don Fortún, saliesen sus hijos a escaramucear; y más que escaramuza, hubo de ser la contienda con los gamboinos, a quienes pusieron en fuga; que caían las panelas u hojas de roble “blancas del polvo del camino, sobre el suelo tinto en sangre; y otras, teñidas también de ésta, cayeron sobre el Zadorra”, por lo que unas y otras vinieron a formar los cuarteles de las armas que el Rey diera a Juan, el menor de los hijos de Don Fortún, y más distinguido en el combate, a tiempo que le decía: “Zu zarate one ena”, que significa en euskera: “de la Casa eres el mejor”.

Y desde entonces Juan Ortiz, añadió a este patronímico el Zárate que Don Jaime le diera y tierra de Zárate se llamó la de su lugar.

Descendiente directo de ese valeroso y de “estirpe regia”, Don Juan Ortiz de Zárate, es la persona que ha tenido el atrevimiento de dirigirse, mediante esta misiva, a su Excelencia. Y pienso..., que dado que ha tenido el buen criterio de homenajear a Sancho el Mayor como primer rey de Euskal Herría, pudiera ser motivo justificado para la instauración de la Corona de Euskal Herría en la persona de un descendiente como el que suscribe, ya que tiene las condiciones necesarias para sucederle a título de Rey: estirpe regia, bastante remota; pero al fin y al cabo “estirpe regia”.

Y una vez ostentada tan magna magistratura y para se fiel a la Historia, como la Junta General de Guipúzcoa o la alavesa cofradía de Arriaga y ser también fiel a mis antepasados oñacinos, señores de Ayala, ofreceré mi reino para siempre a Juan Carlos I: Rey de Castilla, de Aragón, de León-Asturias, de Granada; Rey de Valencia y de Cerdeña, de Galicia, de Jerusalén, de las dos Sicilias y de Toledo; Rey de Mallorca y de Menorca, de Sevilla, de Córdoba y de Córcega, de Murcia, de Jaén, de los Algarbes, de Algeciras, de las Islas Canarias, de las Indias Occidentales y del Continente Oceánico; Conde de Barcelona, Archiduque de Austria, Duque de Borgoña, de Brabante, de Milán y de Atenas; Conde de Besalú, del Rosellón y de Urgel; de Habsburgo, de Flandes y del Tirol; Vizconde de Ager; Soberano Gran Maestre de la Insigne Orden del Toisón de Oro, y de las Órdenes Militares de Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa y así añadirá a los anteriores títulos los de Rey de Navarra y Señor de Vizcaya y de Álava.





















domingo, 21 de noviembre de 2010

CHINCHÓN DE MIS ENTRAÑAS

Esta es una de las pocas poesías que he escrito en mi vida y cuenta al día de hoy más de 30 años. Todo escritor o aficionado a las letras debe siempre haber escrito, al menos, un poema.



Se despereza el Sol pausadamente


y tímido presenta su faz naranja,

arropando, con abanico fulgurante,

la noche castellana.



Sus rayos atraviesan las cubiertas

de las calinas casas,

dorando con matices rojo y ocre

el ladrillo, el cemento, la piedra blanca.



El mirlo se despeja y el gallo canta.

chorros del frío viento de la sierra

martillean las ventanas

tras las que el noble campesino,

en merecida holganza,

acaricia los pechos de su esposa,

besando, con ardor, su bella espalda.



-Déjalo, Manuel, y ten templanza

que no son ya horas de tontunas.

¡Despéjate, holgazán! Y salta de la cama

que tiés que escamujar los olivares

y a luego, arreglar la viña Alta.

-¡Vamos, Manuel, que tocan ya las seis

y tu primo te espera en ca del Pata.

No le hagas de esperar.

bájate al trator y ponlo en marcha,

y al pasar por el Barranco, te echo un beso

pa que lo lleves clavao en esa cara.

-¿Un beso sólo? Tu alma me llevaba,

y como en los buenos tiempos

debajo de los plántanos te amaba.

-¿Llevas el vino? ¿Cogiste el almuerzo?

¿No te se olvida nada?



Ruge el tractor, con son martilleante;

en paso reductor baja a la Plaza.

Allí está el Siderico, el de la tía Juana,

arreciao de frío en las orejas

y calentao hasta el fondo de su alma



-¡Vamos, Siderico! Que al olivar hay tardanza

y quiero ataviar, un poquitejo, la viña Alta.



La calle de los Huertos enmudece

al paso del tractor, esa mañana.

Siderico y Manuel bajan contentos,

dejando Chinchón a sus espaldas.

Un sinfín de curvas serpentean

hasta llegar a la cuesta Blanca,

donde una liebre, en saltarín ligero,

se les cruza por la cara

camino de refugio más seguro

que la evite sucumbir entre las matas.



-¡Tira, Siderico, tira!

Que con ésta tenemos la pitanza.

Ñaque, galán, que malo que eres.

¡Apunta jodío y mata!



La liebre sortea con destreza

la veloz perdigonada

y se esconde, por derecho,

al amparo de un próxima vaguada.



-Si te ponen una lata con amarras

de cinco tiros no le das ni blanca.



-¡Vete, Manuel! Que tos ya sabemos

tu buena destreza con las armas.

Igualito que el Fermín, en la laguna,

que apuntaba con esmero hacia las ramas,

y al salir, anochecío, las anades,

apretando el gatillo hasta con rabia,

gritaba, casi casi enloquecío:

-¡La he matao, la he matao! ¡Dejadla!



Entre chistes, chascarrillos y bromeos,

por la cañada de la Iglesia avanzan,

llenados de ilusiones,

llenados de alegrías y esperanzas.



Ya el sendero se aproxima al sitio

que, impaciente, espera la labranza;

el cuidado de esas rudas manos;

el escamujo, en faena delicada.



El silencio del campo se estremece

con el ruido del tractor, que sigue en marcha,

aparcado de bajo de un olivo;

estacionado bajo la centenaria planta.

Siderico y Manuel bajan con prisa

y, con mutismo acorde, se separan

para comenzar la atareada brega,

con solemne rectitud en sus semblanzas.



¿Qué tiene, Dios, el campo de Castilla?

Que con esa dura actitud se le trabaja.

¿Respeto? ¿Maldición bíblica?

¿Acaso…odio? Nadie sabe la causa;

Pero es notoriamente conocida

la relación: tierra y faz hierática.



Manuel, entre olivas y terrones,

sobre el hombro el azadón descansa

y siguiendo los surcos de la tierra,

con voz abrupta a Siderico llama:

-¡Eh! Arrímate pa acá y almorzaremos

que traigo jamón de la matanza.

En cotidiano ritual, los dos amigos,

desenfundan sus navajas

y trocean, con habilidad experta,

el almuerzo dispuesto por Jenara.



El Sol calienta tenuamente

el campo de la vega castellana,

mientras un vapor gélido, espeso,

erguido y soberbio se levanta.

Ya se ven, por caminos y veredas,

los pesados tractores y tartanas,

que suben con cansino esfuerzo

las largas cuestas empedradas,

enfilando, en ordenada hilera,

el respiro de una justa pausa.



Chinchón bulle ajetreado por la Ronda,

por San Antón, por la Plaza.

sus gentes se prestan afanosas

en sus tareas cotidianas,

con ires y venires tan ligeros,

cual si el Mundo acabara esa mañana.

Unos se dirigen al comercio;

otros observan, sentados en las gradas;

algunos entran en los bares

a escanciar la cerveza blanca

y los más caminan apurados,

para comer en sus casas.



Por momentos la Plaza se despeja,

sólo una media luna de sombra rezagada,

como el viejo que cruza los umbrales,

se impresiona, por la luz, en las portadas.

Los balcones parecen derrumbarse

por las vigas, las tejas y las cargas.

Sólo las viejas columnas de los soportales

mantienen enhiestas las arcadas,

dando una configuración pictórica y poética

a su hermosa y frágil balconada.



Por la tarde, Manuel y Siderico,

habiendo labrado la viña Alta,

se acercan un ratillo hacia el casino

para echar, con amigos, unas cartas.

Con ellos juega el del “Matón”:

el afiliado de la “Pasionaria”.

También se encuentra Don Fadrique,

que votó por el grupo de Alianza.

A veces aparece Don Francisco,

el de la Social Democracia.

Pero allí, no se habla de políticas,

sólo de vinos, mujeres y de cartas.



Anochecido, es obligado entrar en las tabernas

Para llegar más contentos a sus casas.

Los convites se multiplican por personas

y las voces se alzan con “jarana”.



Manuel, silencioso y con prisas,

abandona decidido la compaña

y sube, con desmesurado afán,

camino de su hogar y su Jenara.

La mujer le recibe complaciente,

con la cena preparada:

guisos de carne de cerdo

acompañaos de lombarda.

Deglute, Manuel, que no come

porque le espera Jenara

llena de amor y de vida;

transparente, sutil, blanca.

Como si fueran chiquillos

se regodean…, se abrazan.

Se besan hasta saciarse,

con ímpetus y con ganas,

y rendidos del conyugal amor

sucumben entre las sábanas,

hasta que al día siguiente

les despierte pronto el alba.



Así es Chinchón de mi Castilla,

así es Chinchón en su jornada;
ese es Chinchón: amor con aspereza,

por ello llevo Chinchón en mis entrañas.



19 de octubre de 1980

ÁNGEL LARROCA

domingo, 14 de noviembre de 2010

EL ÚLTIMO DEL SAHARA ESPAÑOL




Sí, ahora que vuelve a estar de moda el Sahara, es bueno recordar a las personas que prácticamente, y por orden del Gobierno de entonces, lo cedieron al reino de Marruecos. Y uno de ellos fue mi hermano Emilio Larroca de Dolarea, siendo Capitán, mandando la 3ª Compañía de la VII Bandera Valenzuela, del Tercio Don Juan de Austria.
Emilio, tiene que abandonar Smara, para entregárselo a los marroquís, pero para no pasar tan vil humillación, arria bandera y se marcha al Aiunn tres horas antes. Así lo describe un testigo "Caballero Legionario":

Al abandonar Smara (Sahara) a finales del 75 el capitán Emilio Larroca lanzó una proclama a sus CLs.


Se dió la circunstancia que los de Marruecos habían planeado una entrega de poderes en toda regla. La Legión formada ante los nuevos soberanos, arriada de la bandera española e izado de la marroquí y toda la parafernalia propia de esa clase de actos.


La Legión (VII bandera) dijo que "naranjas de la china" a esa pretensión. La Legión no iba a tolerar una humillación de semejantes características.


¿Solución? habría un intervalo de 3 horas en que no habría fuerzas militares de ningún país en la ciudad y que se segurían unos "tempos" marcados de salida de la VII bandera de la Legión, tiempo muerto de 3 horas y entrada de las tropas de Marruecos.


Alocución del capitán Emilio Larroca de la VII Bandera a sus hombres en esos duros momentos de arriado de la bandera española y abandono de Smara.


CABALLEROS LEGIONARIOS !!!


En cumplimiento de órdenes recibidas, la Bandera emprende la marcha hacia la plaza de El Aaiun, dejando este acuartelamiento en que durante tantos años ha forjado su espóiritu y acreditado su disciplina.


Nos aguardan nuevos afanes y honrosas misiones a la altura de los que La Legión corresponden y donde habrá sobrado ocasión de cumplir nuestro Credo Legionario hasta sus últimas extremos.


Os exhorto a manteneros en la linea que tanto prestigio ha proporcionado a esta unidad y en la seguridad que asi lo hareis, por última vez en Smara


VIVA ESPAÑA !!!!!


VIVA EL REY !!!!!!


VIVA LA LEGION !!!!!


VIVA LA VII BANDERA DE VALENZUELA !!!!

Mas, dicho truco no le sirvió para el Aiunn. Cuando iba a embarcar con su Compañía para Fuerteventura, el General Gómez de Salazar, le ordena, el 3 de diciembre de 1975, se incorpore al Aeropuerto y Base Aerea del Aiunn para proteger el mismo hasta que salgan todos los efectivos. El último de Filipinas le llamaban los oficiales de Aviación. Así que tuvo que entregar el aeropuerto a un Comandante marroquí, que le dijo: -Capitán Larroca, me gustaría que un día nos viéramos en alguna playa cercana a Casablanca. - Será cuando ésto se me olvide, contestó Larroca.

No gustó, por lo general a las tropas españolas la forma de salir, con un Franco agónicoy un rey marroquí aprovechándose de las circunstancias. Ahora parece ser que todo el mundo se compadece de los saharauis, pero ellos no se portaron bien con los españoles; de hecho, se apuntaban a las tropas nómadas para tener formación militar y sublevarse posteriormente contra los españoles. Así consta en la Hoja de Servicios de Emilio, que el 10 de mayo de 1975 se traslada a las zonas de Hasi Esfela y Hasí Modani, en persecución de una Patrulla de la Agrupación de Tropas Nómadas, que se ha sublevado, apresando a los mandos, efectuando el día 11, con su Unidad,un reconocimiento con covertura aérea por la zona del Macizo del Erqueina y Macizo del Queuta, siguiendo las huellas de la Patrulla que terminaron en Mauritania. No penetrando en la frontera por haberlo ordenado la superioridad, recibiendo orden de regresar a Smara. Por estas actuaciones su Compañía es felicitada verbalmente por el General Gobernador del sahara, en presencia de todos los jefes y oficiales.

Así fue y así ocurrió. Pues aún así. los jefes y oficiales españoles hubiesen preferido la independencia del Sahara en favor de los saharauis.



* Emilio Larroca, mandando una Bandera en ceuta.