ÁNGEL LARROCA DE DOLAREA
Cristobal Montoro
De todo un poco: diversión literaria, política, artística. Y lo que queramos.

Paco Álvarez Cascos se ha cogido una rabieta y se ha dado de baja del Partido donde ha militado toda su vida. Bueno, tampoco era tan antiguo. Solamente desde 1989. Hay muchos que le llevamos varios trienios. Probablementen haya sido su primera contradicción política el hecho de no poder presentarse como candidato del PP al Principado de Asturias. Paco era querido y odiado entre los militantes de Alianaza Popular de Asturias. Porque realmente la popular y verdadera trabajadora en el Partido fue su primera mujer y al separarse de ella obtuvo una gran contestación de la milicia aliancista asturiana. Pero que esa rabieta hubiera provenido de un advenedizo ucedero o un paniaguado liberal, lo puedo comprender. Pero de un militante procedente de Alianza Popular, eso no lo admito y menos admito el que haya realizado declaraciones públicas en perjuicio de los presumibles buenos resultados electorales que se avecinan. Hay que dejar entrar a otras generaciones. Ya estamos mayores, querido Paco, y no estamos ejerciendo la política en paises estatalistas del este de europa. Deja el agua correr y que sean nuevas generaciones las que ocupen nuevos puestos de responsabilidad, puesto que si no lo hacemos así, nos llamarán jocosamente: "jóvenes promesas".